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¡Desde Studio Evoque Córdoba te asesoramos como iluminar tu cocina!. 

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Aprovecha la luz natural de tu cocina

La iluminación ideal de una cocina es el resultado de combinar la luz natural con la artificial. Por eso, si tu cocina cuenta con luz natural aprovéchala, planificando una distribución que no dificulte ni tape su circulación.

Define los usos

Piensa si solo cocinas, si coméis en ella, si pasáis rato tomando un café y charlando, si los peques dibujan mientras cocináis… Debe haber una luz general pero también una puntual para cada actividad y hay que evitar dejar zonas oscuras.

Comprométete con el ahorro

Y eso significa elegir leds. Su consumo energético es muy bajo –puede llegar a ser hasta el 90% menos que una bombilla tradicional– y su vida útil es muy larga –hasta 50.000 horas, casi diez veces más que una incandescente–.

Planifica la iluminación general

En la cocina, es básico contar con una luz uniforme y constante, de ahí que lo mejor sea distribuir focos empotrados o downlight, mejor si son led, por toda la cocina. Al elegirlos, ten en cuenta que tengan una gran abertura focal, mínimo de 60º, ya que dan una mayor expansión de la luz. Se recomienda instalar uno por cada metro cuadrado.

Zonifica con la iluminación

Una vez cuentes con la iluminación general, es importante dotar a cada zona de su propia luz de refuerzo. No solo es más cómodo sino que ayuda al ahorro, ya que si estás trabajando en la encimera, quizás no es necesario tener la luz general de la cocina encendida, te basta con la puntual. Ganarás en comodidad, además, si asocias un interruptor a cada zona de la cocina (trabajo, cocción, fregadero…).

Apuesta por un área de trabajo segura

Es muy importante que la zona en la que manipules los alimentos disponga de una buena iluminación puntual. ¿Lo mejor? Sitúa luces bajo los módulos altos,

Ilumina con tiras de Led

Añadidos a la parte inferior de los armarios, es una opción práctica, discreta y muy eficiente. Lo más cómodo es instalarlos en todo el largo de la encimera o, como aquí bajo toda la balda, así se ilumina de manera homogénea evitando que la vista se canse. Además, los leds no desprenden calor.

Acierta con la temperatura de color

Para la zona de la encimera o el área de trabajo se recomienda optar por una luz fría, de unos 4.000ºK, ya que es básico respetar el color natural de los alimentos. Mientras que para el office, lo ideal es una luz más cálida, de unos 3000ºK.

Elige leds de calidad

A la hora de cocinar, ver el color de los alimentos correctamente es muy importante y en ello tiene mucho que ver la luz. Apuesta por un led con un alto valor CRI (Colour Rendering Index), que indica su calidad, ya que te permitirá percibir mejor los colores.

Suma confort con la luz

Si quieres que tu cocina sea más confortable, añade alguna luz de ambiente, como apliques empotrados o bañadores de pared abiertos por la parte superior. Te ayudarán, por ejemplo, a iluminar las zonas de paso o las paredes del office.

No te olvides de la isla

Al ser una pieza polivalente, hay que planificar bien su iluminación. Las lámparas suspendidas, como se ha hecho aquí, son una opción muy práctica. Si la isla incluye zona de cocción, ten en cuenta que las campanas ya incorporan luz.

Y se hizo la luz… en el interior de los armarios

Lo habitual es colocar focos halógenos o led encastrados que se encienden al abrir la puerta. De mínimo consumo, permiten ver los productos de las baldas sin tener que encender otras luces. También para los cajones y gaveteros existen sistemas de iluminación. Se fijan en las paredes de atrás del cajón y se encienden automáticamente mediante un sensor de movimiento.

Ilumina la despensa

Si cuentas con un espacio dedicado a despensa, es importante iluminarlo de manera cómoda. Apuesta por leds, son más eficientes que los halógenos, y apenas desprenden calor, que en una zona dedicada a la conservación de alimentos es importante. Y, sobre todo, que cuente con un encendido y apagado propio, independiente de la luz general de la cocina.

Multiplica la claridad

Los lacados, el color blanco, el cristal y el acero son materiales y acabados que reflejan la luz y ayudan a que la cocina gane claridad. La luz rebota en ellos, se multiplica y se expande por la estancia.

La campana, una lámpara más

Para cocinar con seguridad, también la luz puntual de la campana es importante. Existen modelos que parecen, literalmente, lámparas por su diseño y por su capacidad de iluminación, proyectando una luz brillante en la superficie de cocción y una luz ambiental a la cocina.

Puntos de luz que decoran

Las luces pequeñas direccionales o los apliques, como estos, son perfectas para iluminar el interior de una vitrina o para destacar pequeños objetos decorativos. De esta forma, se les da importancia y se logra una iluminación ambiental con función decorativa además de práctica.

Una suave luz tamizada

Las fosas perimetrales son pequeños zócalos de techo, con linestras o leds, que ofrecen una luz tamizada y muy suave, ideal para iluminar la estancia de forma indirecta y dar calidez al ambiente.

Busca la calidez en el office

La iluminación del office debe ser cálida y las lámparas que lo equipen proporcionadas al tamaño de la mesa. Las suspendidas no fallan, ya que su luz incide de forma directa en la mesa. Para evitar que deslumbren, asegúrate de que entre lámpara y mesa queden unos 80 cm.

Comodidad ante todo

Al elegir las lámparas del office conviene que valores la practicidad. La grasa y los olores son dos de los grandes enemigos de la cocina. Y el office, si está integrado en el espacio, no es inmune. Por ello, las lámparas con pantalla metálica o de cristal, muy fáciles de lavar, son la opción más práctica.

Apliques para todo uso

Los apliques ofrecen una agradable iluminación general y luz puntual para trabajar. Los hay de latón, de acero y de cristal, y también puedes encontrarlos con infinidad de estilos. Puedes instalarlos cada 60 cm.

En la cocina, la luz es clave. «Como en el resto de casa», podrías pensar. Sí…, pero no. Y es que la iluminación necesaria para preparar la comida nada tiene que ver con la luz indicada para comerla. Por ello, al planificar la iluminación, además de pensar muy bien la ubicación de los diferentes puntos de luz para que no quede ningún rincón en semipenumbra, es básico acertar con el tipo de fuente de luz y su temperatura de color.

 

Leds, sin competencia

La popularización de los leds puso en jaque al resto de fuentes de luz habituales hasta entonces. Si hasta no hace tanto los halógenos eran los reyes de la cocina, ahora son casi un rara avis. Y es que las ventajas que ofrecen los leds frente a estas fuentes de luz son muchas.

Altamente eficientes

Los leds consumen aproximadamente un 90% menos de energía que una fuente de iluminación común. ¿Y lo mejor? Producen la misma luz ¡o incluso más! Esta caída en el consumo repercute de inmediato en la factura eléctrica.

Alta calidad de luz

El índice de rendimiento cromático (CRI) es una medida de la calidad de la luz y en la tecnología led suele ser de <90, frente al de las luces comunes, que es de 44. ¿Esto que significa? Que los colores son más puros, nítidos, vivos y profundos. Lo que, en una cocina , es de agradecer. Piénsalo: estás manipulando alimentos y es importante que los ingredientes luzcan el color más «natural» posible.

Larga vida útil

Más de 50.000 horas. ¡Y eso son muchas horas! Además, los Leds no es que dejen de funcionar, como ocurría con las bombillas incandescentes al romperse su filamento, simplemente se va reduciendo su capacidad lumínica.

Sin mantenimiento

Al tener una vida mucho más larga, puedes olvidarte del todo de ellos hasta que sea necesario cambiarlos. Que va a ser dentro de algunos años. Con ello te evitas tener que estar reemplazando constantemente las bombillas, ahorrándote tiempo, dinero e ideas y venidas de la ferretería.

Encendido instantáneo

Es probable que recuerdes el típico parpadeo del fluorescente al encender la luz de la cocina. Con los leds esto se ha acabado, ya que no emiten picos ni parpadeo lumínico al darle al encendido. Es más, alcanzan toda su brillantez de forma inmediata.

 Tecnología eco

La luz producida por los leds no emite rayos ultravioleta ni rayos infrarrojos, lo que ayuda a evitar riesgos de salud. Además, las bombilas leds son reciclables y no contaminan el medio ambiente.

Temperatura de color (ºK)

Se expresa en grados Kelvin (ºK) y es la que determina el tipo de color que tendrá la luz de la fuente lumínica. Hasta 2.700ºK se considera una luz cálida, ya que tiende a amarillo, mientras que a partir de 5.000 ºK es una luz fría, que deriva hacia el azul. En general, para cocinar y manipular los alimentos se recomienda optar por una luz más fría, mientras que para una iluminación ambiental o para la zona del office lo mejor es apostar por una luz más cálida.