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La distribución es la clave, si buscas una cocina que aproveche bien el espacio y que se adapte a tu manera de cocinar.

Tu Studio de cocinas favorito de Córdoba STUDIO EVOQUE,  te ofrece un estudio de  cinco distribuciones diferentes para la cocina, con sus pros y sus contras, utilizando como eje el llamado triángulo de trabajo que une los tres puntos fundamentales de cualquier cocina: frigorífico, fregadero y zona de cocción. Para que este triángulo sea eficiente, la dimensión de cada uno de sus lados tiene que oscilar entre 1,2 y 2,5 m. Veamos diferentes opciones.

  1. Cocinas en línea

Es la distribución habitual cuando el espacio es ajustado –la cocina puede ocultarse con puertas correderas en pisos pequeños. En este caso, el triángulo de trabajo se convierte en lineal.

Ventajas: ocupan poco espacio y se pueden completar con una barra o pequeña mesa enfrente, que sirva como superficie auxiliar.

Inconvenientes: si la longitud de la cocina es poca, el espacio entre fregadero y placa será reducido.

Consejo de experto: las cocinas lineales permiten crear una estupenda zona de office al final del espacio, una distribución habitual en las viviendas españolas. Introduce materiales y colores más cálidos en la decoración de este office, para disfrutar de las comidas en familia.

  1. Cocinas en paralelo

Es la más funcional de las distribuciones –así son la mayoría de las cocinas profesionales– y, además, ofrece muchas opciones en cuanto a la distribución de los muebles: frente alto en un lado, bajo en el opuesto, dos frentes bajos con altos en los extremos, etc.

Ventajas: se disminuyen los recorridos y el uso es muy funcional. Es la distribución ideal para cocinas aisladas.

Inconvenientes: si queremos colocar una mesa, la única opción es al fondo de la cocina.

Consejo de experto: juega con el triángulo de trabajo según te convenga. Por ejemplo, coloca frigorífico más fregadero en un lado, placa enfrentada; o frigo en un                                                                                                                  frente y fregadero más placa, en el otro.

  1. Cocinas en L

Distribución muy funcional, frecuente en las cocinas de concepto abierto. Lo habitual es poner frigorífico y fregadero en uno de los lados, y la placa en el otro. Esto permite ubicar en la esquina de la L pequeños electrodomésticos de uso diario.

Ventajas: este tipo de cocinas permiten tener una amplia zona de comer.

Inconvenientes: el espacio disponible tiene que ser bastante cuadrado y hay que saber aprovechar bien el almacenamiento en la esquina.

Consejo de experto: la distribución en L es perfecta para cocinas pequeñas donde el espacio de almacenaje es justo y necesitamos ampliar la superficie de trabajo. El lado corto de la L debe medir, como mínimo, 1,60 m, pudiendo ajustarse hasta 1,50 m, si el lavaplatos está ubicado en ese lado corto pegado a la pared.

  1. Cocinas en U

Este tipo de cocinas tienen mucha capacidad de almacenaje y son muy cómodas. Lo normal es ubicar un frente alto de uno de los lados, fregadero en otro y fuegos en el último. Para que resulte funcional, la distancia mínima entre las paredes debe ser 2,40 m, dejando 1,20 m de paso.

Ventajas: si quieres mucha superficie de trabajo, esta es tu distribución. Además, uno de los lados se puede utilizar como barra de desayuno, si estamos en una cocina abierta.

Inconvenientes: cuando la cocina es cerrada, no permite poner una zona de comedor. En función de la ubicación del fregadero, puede resultar difícil colocar el lavavajillas.

Consejo de experto: estas cocinas son ideales en espacios abiertos, con uno de los lados de la U de división con el estar. En este caso, haz que la mesa de comedor sea el nexo de unión entre ambas estancias.

  1. Cocinas con isla

El sueño de muchas personas es tener una cocina con isla, pero diseñarla no es tarea sencilla. Una de las distribuciones óptimas es formar un frente alto, donde integrar frigorífico y despensero, y en la isla ubicar el fregadero y la placa. Al final se trata de una cocina en dos frentes pero abierta en uno de sus lados, donde podemos ubicar más espacio de trabajo, almacenaje y barra. Esta tipología es la estrella en las cocinas abiertas en espacios amplios.

Ventajas: la cocina es la protagonista indiscutible de la casa y permite tener a toda la familia presente mientras se cocina.

Inconvenientes: es necesario un espacio muy amplio para albergar una cocina con isla.

Consejo de experto: si quieres isla pero tu espacio no es muy amplio, opta por una cocina con península, que reduce el espacio de circulación, a la vez que da sensación de amplitud.

Información de Houzz.